Ruta Le Corbusier. Primera Parada: Marsella

Hace años atrás, tenía una ruta en mente. Me visualizaba siguiendo las huellas de Le Corbusier, aún no sabía cómo ni cuándo solo sabía que podría hacerlo algún día. Y por cuestiones de "oportunidades" logré hacerlo antes de Semana Santa de este año, recorriendo sus obras por algunas ciudades de Francia.

Mi ruta empezó desde Barcelona, donde me encuentro por el momento, luego viajé hacia Marsella, Lyon, Belfort y terminé en París. En total fueron siete obras en distintos contextos, diferentes tipologías y en nueve días. Me movilicé en tren, en bus y caminé muchísimo. Varias de las obras de Le Corbusier se encuentran fuera de la ciudad y algunas lejos de la estación de tren. Así que si alguno decide hacerlo, hágase la idea de caminar mucho y sobre todo de tener presente los horarios de trenes y buses para poder programar las horas de visitas.


Las obras que visité fueron:

1. Unidad Habitacional de Marsella.
2. Convento de La Tourette en Éveux cerca de Lyon.
3. Capilla Notre Dame du Haut en Ronchamp cerca de Belfort.
4. Maison La Roche en París.
5. Villa Savoye en Poissy, cerca de París.
6. Pabellón de Brasil en la Ciudad Universitaria de París. 
7. Pabellón Suizo en la Ciudad Universitaria de París.

Partí de Barcelona un jueves por la noche, a las once y media. El bus estaba casi lleno y llegaría a Marsella a las 7:00 am. Recuerden que los buses hacen paradas obligatorias por cuestiones de normas y al menos el bus hizo unas cuatro paradas, lo cual no descansé de corrido. Pero el viaje estuvo bien.

La estación Saint-Charles de Marsella es bastante grande. Llegan tanto buses como trenes. Cuando llegué estaba lloviendo y  hacía un poco de frío. Tomé el metro desde la misma estación y con una conexión a bus ya me encontraba rumbo hacia la Unidad Habitacional.

Al bajar del bus y pararme frente a la unidad habitacional quedé bastante impresionada, en primer lugar porque no me lo creía. Y después, por la singularidad y simpleza del edificio.


Averigüé que Marsella tenía un hotel y había separado una habitación. Ingresé al edificio. Créanme que la escala de ingreso es impresionante. El Hotel se encontraba en el tercer nivel y aquí algo particular, el ascensor marcaba solo 8 plantas más planta baja. Al parecer solo cuenta "las calles interiores" y esto por la tipología de vivienda tipo duplex que maneja, entonces cada tres niveles aparece la "calle interna" pero en realidad el edificio cuenta con 19 niveles en total.

Al llegar al tercer nivel me encontré con el restaurante y la recepción. Como era de esperarse, mi habitación aún no estaba lista para el check in, así que dejé mis cosas y me fui a conocer la ciudad.
Decidí ir al Puerto Viejo y caminar hasta la Torre CMA que diseñó Zaha Hadid, unos 4 km más o menos de recorrido.

Me fui a la zona de San Víctor en bus, que se encuentra sobre el puerto. Visité la Abadía de San Víctor del siglo V. Caminé bajando hacia el puerto, pasé por la sombrilla gigante de Norman Foster, luego fui hacia la  Catedral donde se veían los cruceros y todo el frente marítimo. Seguí caminando. Me encontré con el Centro Comercial Les Terrasses Du Port y finalmente llegué hasta la torre de Zaha Hadid. Realmente si caminé mucho y para cuando miré la hora, me di cuenta que ya tenía que regresar. 






Nuevamente en el metro y bus para llegar a Marsella de Le Corbusier. Y ahora si, con todo el tiempo para poder recorrer el interior y el exterior del edificio. Llegué nuevamente a la recepción y me dieron las llaves de mi habitación (con el llavero del Modulor como tenía que ser) y con ello empecé a experimentar el edificio completo. 

La planta baja tiene al menos altura y media y como uno de los principios que manejó Le Corbusier, es una planta libre que hace al edificio lo suficientemente permeable y permite la conexión hacia la zona posterior donde se encuentran el estacionamiento, los juegos para niños y una cancha de tenis, dejando únicamente el vestíbulo de ingreso a nivel del suelo. En altura y media de la planta baja se aprovecha para ubicar las instalaciones del edificio como una plataforma elevada, incluso se introducen en el interior de los pilares.
  


Al elevar la primera planta consigue mejores visuales de las viviendas hacia el exterior.

Catalogaron a la unidad habitacional como la Ciudad Radiante. El concepto partía de generar un conjunto de viviendas que podría funcionar de manera autónoma y con mejoras de calidad comparadas con viviendas sociales que se construían después de la Segunda Guerra Mundial, incluso es un referente de racionalismo y eficiencia sin perder la calidad espacial. En el interior existen actividades que comúnmente se desarrollarían en el exterior, ubicados en la azotea. Le Cobusier propuso ambientes comunitarios como guardería, gimnasio, piscina, espacio social y pista de atletismo.

Pero con esto no se termina la complejidad del proyecto. En el nivel tercero y cuarto, se extienda una calle comercial donde actualmente funciona un restaurante, tiendas locales, estudios de arquitectos, asistencia sanitaria y hasta un hotel. En estos dos niveles, se mantiene una relación de doble altura y se integra una escalera de emergencia que se dirige directamente hacia el exterior. Desde el exterior se puede percibir el cambio en la fachada esta la función.



La terraza es todo un diseño a parte. Actualmente, a los arquitectos se nos está olvidando que también es una superficie que se tiene que diseñar y no solo es cuestión de un "vacío". Los actuales edificios de viviendas proponen zonas sociales como parrillas y gimnasio en la "terraza superior", pues Le Corbusier ya lo había pensado. 
La terraza de Marsella tiene un muro perimétrico de una altura aproximada de 1.80 m por lo tanto, no puede verse la ciudad y entiendo que esto es para protegerse de los vientos y por la misma seguridad. Sin embargo, existen detalles que permiten visualizar el panorama, en cada junta de dilatación de los muros perimétricos mantiene una mayor separación para ver la ciudad con un cerramiento de vidrio. Otro detalle importante es que en una esquina de la terraza existe un relieve de concreto que al subir permite mirar por sobre el muro y visualizar a todo Marsella, incluso al mar.



 


La estructura también forma parte de la solución de Le Corbusier. Plantea una estructura de hormigón armado con pilares robustos que soportan todo el edificio sobre una "bandeja" de vigas con una terminación en diagonal, lo que consigue es que la estructura se perciba como una pieza esbelta de transición entre el edificio y los pilares. 


Me agradó mucho las proporciones del edificio. He visto bloques de viviendas que son bastante esbeltos y altos generando una situación de inestabilidad, sin embargo en Marsella la relación tridimensional es bastante buena porque hace del bloque de viviendas un elemento de carácter, estable y bien posicionado.



Dejé mi habitación para el final y es porque surgieron muchos cuestionamientos personales. 
Le Corbusier pensó en muchas cosas a la vez cuando diseñó Marsella. Uno de ellas fue el habitar. Imagino que con las proporciones generadas con el Modulor, propuso un sistema de medidas que el consideraba adecuadas para realizar las actividades diarias. Yo me sentí super cómoda en mi habitación, no me pareció en lo absoluto pequeña. Al ingresar estaba la ducha con un lavatorio, un armario que dividía el espacio junto a la cama de una plaza y media, un escritorio y una terraza con visuales a la ciudad. El inodoro se encontraba fuera de la habitación, en un cubículo cerrado ingresando por el vestíbulo previo compartido con la habitación del costado. 


Entonces me pregunté ¿cuál es el espacio necesario para que una persona pueda realizar actividades diarias como dormir, comer y asearse? Incluso Le Corbusier pensó que una persona podría trabajar desde casa, esto ya es innovador para los años cuarenta. Pensó en distintos núcleos familiares, para dos o cuatro personas y ofreció diferentes tipologías entre flat y dúplex. 

Tenemos la premeditación que al hacer vivienda social reducimos inmediatamente áreas sin criterio alguno. En este caso, Le Corbusier planteó un diseño que efectivamente redujo el área de vivienda pero que es posible realizar las actividades cotidianas de manera eficiente. Con ello y con las demás consideraciones funcionales, espaciales, estructurales y de acondicionamiento ambiental logró que Marsella sea un referente arquitectónico hasta la actualidad. 

La vivienda social es a la actualidad una tipología compleja de desarrollar puesto que se deben tomar decisiones en base a un presupuesto reducido, sin embargo esto no implica hacer viviendas "inhabitables". Se debe pensar en que el resultado de la superficie total es a partir de la eficiencia funcional más que reducirlo a solo el costo por metro cuadrado construido.  

Son muchas las alternativas de solución para la vivienda. Le Corbusier presentó una muy buena con Marsella tanto que se repitió en otras ciudades como Nantes-Rezé, Berlín, Briey y Firminy. Creía que con esta tipología autónoma podría generarse comunidad. 

Considerado un genio, un innovador, una persona sumamente apasionada y comprometida con la arquitectura a pesar de no haber tenido un título de arquitecto.


La siguiente parada, Lyon.

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